
Tras dar a luz, el canal del parto compuesto por el útero, vagina y periné – o suelo pélvico – quedan laxos y dilatados, los abdominales blandos e incluso separados.
Los ejercicios del Pilates tienen su foco y beneficios precisamente sobre esas zonas, fortaleciendo y tonificando la musculatura del abdomen, del suelo pélvico y de la región lumbar y dorsal.