
El Pilates durante el embarazo puede ser una herramienta muy útil para el bienestar de la madr y del niño. Debido al crecimiento del bebé, en los meses del embarazo, los músculos de la pared abdominal se estiran y pueden debilitarse. Los músculos del suelo pélvico también sufren una gran tensión y tienden a estirarse y a descender más en la pelvis, debido al peso del bebé.
Por ello, es posible que resulte más difícil contraer estos músculos y mantenerlos contraídos durante un periodo de tiempo.
En el caso de tener debilitados los músculos del suelo pélvico, es posible que se escape un poquito de orina cuando tose o se esternuda. Además, si los músculos de la pared abdominal están débiles, hay más posibilidades de tener dolor en la espalda o en la pelvis. En el embarazo, la hormona relaxina hace que los ligamentos se estiren más de lo normal, y se sobrecargan en exceso, se puede llegar a sufrir una lesión.
Como puede ayudar en el embarazo el método Pilates.
El método Pilates se centra en los músculos de la pared abdominal y de la pelvis, que son los que pueden debilitarse durante los meses del embarazo. Es por ello que el método Pilates puede resultar de gran ayuda y utilidad en este periodo de tiempo tan importante y delicado para una mujer.
Muchos de los ejercicios del método Pilates se realizan de rodillas y con las manos apoyadas en el suelo. Esta posición es considerada ideal durante el embarazo, ya que ayuda a eliminar tensión de la espalda y de la pelvis y es posible que, en, el último periodo de embarazo, contribuya a facilitar al bebé de adoptar la posición ideal para nacer.
Antes de realizar los ejercicios del método Pilates, es importante asegurarse de que es posible realizar contracciones fuertes con el suelo pélvico apretando estos músculos (si no se sabe como reconocer los músculos, se puede probar sentándose a orinar en el inodoro deteniendo la orina y déjala correr nuevamente después. Los músculos que aprietas y relajas para controlar el fluir de la orina son parte del suelo pélvico).
Si no se puede mantener el «núcleo estable» contrayendo los músculos del suelo pélvico y los músculos inferiores de la pared abdominal, entonces es posible que se deba al ejercitar demasiada presión en las articulaciones y ligamentos durante los ejercicios.
Ejercicios para comprobar cuál es la estabilidad del núcleo.
Poner las rodillas y las manos en el suelo y nivelar la espalda para que se mantega recta.
Tomar aire, y cuando se deja salir el aire, hacer un ejercicio de suelo pélvico (también llamado ejercicio de Kegel) al mismo tiempo que cse contrae el ombligo hacia dentro y hacia arriba. Hay que intentar mantener esta contracción durante 10 segundos, sin mover la espalda, aguantando la respiración. Al final del ejercicio, relajar los músculos lentamente.
Si se puede realizar este ejercicio con facilidad y es conveniente repetirlo 10 veces, ya que, en este caso, los músculos del suelo pélvico y músculos inferiores de la pared abdominal, están trabajando bien. Este ejercicio es seguro en cualquier etapa del embarazo.
Es posible que aunque estos ejercicios parezcan fáciles, durante el embarazo se note que las clases normales de Pilates van demasiado rápidas. Incluso si se tiene mucha experiencia con el método Pilates, quizás no se pueda contraer los músculos pélvicos y de la pared abdominal tan bien como antes.
El Pilates durante el embarazo se realiza de una manera muy precisa, y se va adaptando a la evolución de cada embarazada, a sus cambios físicos propios del embarazo, de ahí que los ejercicios se pauten por trimestres gestacionales, por ello, aconsejo recibir clases individuales o compartidas con otras embarazadas que se encuentren en el mismo trimestre.
Si se quiere asistir a una clase de Pilates durante el embarazo, lo más aconsejable es encontrar una diseñada expresamente para mujeres embarazadas.